A finales del siglo XVIII la mayoría de la gente tenía mala salud. Los médicos por entonces sabían bastante sobre el cuerpo humano: conocían su anatomía, sabían que existían células, sabían de la circulación sanguínea y de algunas funciones del cerebro. Pero sobre la enfermedad sabían muy poco. No acababan de entender en qué consistían las enfermedades, en especial las infecciosas. Sí tenían constancia de que algunas enfermedades se podían contagiar y también se habían fijado en que algunas enfermedades sólo se contraen ( este curioso verbo, que solo se usa para enfermedades, deudas…y matrimonios!) una vez.
Esto era precisamente lo que ocurría con la terrible enfermedad de la viruela
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| Una mano con pústulas de viruela. |
Ésta provocaba unas terribles pústulas por todo el cuerpo. Si el paciente conseguía sobrevivir, estaba condenado a mostrar un rostro marcado con marcas de viruela, unos cráteres que desfiguraban su cara de por vida. Los médicos sabían que lo que causaba este contagio era el líquido de los granos, o pústulas. También sabían que era una de esas enfermedades que solo se contraía una vez. Lo que no sabían era QUÉ causaba la viruela.
Los campesinos de Turquía aprendieron (empíricamente, sin conocer el mecanismoque había tras esa acción) a hacer una práctica que les funcionaba bien: cuando alguien tenía una viruela leve, pinchaban una de las pústulas con una aguja y se introducían el líquido bajo la piel tras hacerse un pequeño corte. De esta manera las personas receptoras del líquido contraían la enfermedad pero no morían ni presentaban tantas marcas en la cara.
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| Edward Jenner |
En su práctica en la Inglaterra rural (en Gloucerstershire) se percató de un suceso extraño: cuando inoculaba el líquido de las pústulas de viruela en personas que trabajan con animales, especialmente las que ordeñaban vacas, estas no contraían la enfermedad. La legendaria belleza de las lecheras pintadas en muchos cuadros de la época procedía de esta realidad: eran mujeres que poseían un cutis inmaculado, sin las marcas de viruela que tenían la mayoría de sus compatriotas.
Jenner también sabía que los granjeros contraían una enfermedad parecida a la viruela (aunque con síntomas mucho más leves), que afectaba a las vacas, conocida como viruela vacuna. Jenner se preguntó:
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| Jenner inoculando a James Phipps |
¿Es posible que la vacuna y la viruela sean tan parecidas que una defensa contra la viruela vacuna protegiera el organismo también de la viruela humana? Y realizó el siguiente experimento, jugándose su reputación y probablemente su integridad física si no funcionaba: inoculó a un chico de 8 años, llamado James Phipps, con fluido procedente de uno de las pústulas de una lechera que padecía viruela vacuna. El niño contrajo la enfermedad, tuvo un poco de fiebre, pero se recuperó en muy poco tiempo. Dos meses más tarde Jenner volvió a inocular al niño, esta vez con la variante mortal de la viruela humana. Si el niño no enfermaba se demostraría su tesis: que la viruela vacuna protegía contra la viruela mortal. Por suerte para él y para la humanidad, el niño sobrevivió (de mayor trabajó como conserje para el instituto Pasteur), y de esta manera Jenner demostró que se podía proteger a la gente de la viruela sin riesgos para su salud, inoculándoles la viruela vacuna. Esta es la razón por la cual a este método se le llamó “vacunación”.
La vacunación se propagó por Europa como un incendio, y en el siglo XIX ya casi no había caras picadas por la viruela. Este es uno de los raros casos de una revolución en medicina adoptada con facilidad y casi al instante. Lo que da perfecta idea del pánico que inspiraba la viruela y la avidez del público por librarse de ella.
Hoy la viruela ha sido eliminada de la lista de enfermedades activas (¡saluditos a mis amigos antivacunas, que se han librado de ella, igual que de la polio). Todo el mundo fue vacunado y ahora mismo consta como una enfermedad erradicada de la faz del planeta. Solamente existen muestras del virus en laboratorios con fines de investigación, a la espera de que ningún terrorista se acerque a ella con intenciones de montar una guerra bacteriológica que arrasaría a todo el planeta por la falta de anticuerpos específicos en la población ( como está pasando en este momento con el coronavirus, por otros motivos).
Jenner, con todo su mérito, nunca averiguó qué era lo que causaba la viruela que ayudó a curar con su vacuna.
PD: En el siguiente enlace de mi blog Crónicas desenfocadas escribí un relato inspirado en esta historia, desde la perspectiva de la lechera de la cual Jenner sacó el líquido para inoculárselo a James Phipps.
Jenner, con todo su mérito, nunca averiguó qué era lo que causaba la viruela que ayudó a curar con su vacuna.
PD: En el siguiente enlace de mi blog Crónicas desenfocadas escribí un relato inspirado en esta historia, desde la perspectiva de la lechera de la cual Jenner sacó el líquido para inoculárselo a James Phipps.



Este artículo me ha parecido de lo más curioso ya que no me imaginaba que una vacuna se podría crear experimentado con seres humanos, Jenner para mi gusto se arriesgó mucho ya que, si se hubiera muerto el niño seguramente lo hubieran metido en la cárcel o quien sabe. Aún así me parece muy interesante como se formó la vacuna contra la viruela y por que ahora le llamamos vacuna a la vacuna. Aunque Jenner no descubrió que es lo que causa la viruela aun asi encontró la cura que es más importante ya que así nadie más moriría por esta enfermedad que tantas muertes causaba.
ResponderEliminarEs increíble como una enfermedad tan peligrosa y aterradora como era la viruela se pudiera curar igual que una para animales (vacas). Jenner me parece un hombre inteligente e eficaz para haber llegado a la conclusión que la viruela vacuna era parecida a la humana y por lo tanto poder aplicar la misma solución, haber encontrado el remedio para una enfermedad tan horrible tiene mucho mérito. Si que es verdad que arriesgó la vida de un niño, pero al final valió la pena.
ResponderEliminarMe ha parecido muy interesante que gracias a esta historia actualmente la vacuna se llame así.
Tània Morales
1r A
Este artículo me ha parecido bastante interesante. Me ha parecido muy mal moralmente lo que hizo Edward Jenner con James Phipps. A parte de que corría el riesgo de que lo pillaran experimentando con un niño, corría la posibilidad de que el niño muriera. Afortunadamente no fue así pero cabía la posibilidad. También me ha parecido muy curioso lo del cutis de las mujeres lecheras y como Jenner pensó que una enfermedad podría ayudar a no contraer la otra que era peor. Finalmente me ha parecido interesante saber que la palabra "vacuna" provenía de ahí.
ResponderEliminarMireia Masegosa Benito 1r batx A
Este es un artículo muy interesante. Creo que el hecho de que Jenner experimentara con un niño fue algo muy arriesgado y peligroso. Gracias a esto pudo demostrar que la viruela vacuna protegía de la viruela mortal. Me parece muy curioso que Jenner pudiera descubrir la cura de una enfermedad con otra, pero por suerte el experimento salió bien.
ResponderEliminarAunque no pudiera llegar a descubrir exactamente qué era lo que provocaba llegó a salvar a muchísima gente. Descubrir una cura así puede llevar tiempo, pero el hecho de arriesgarse a probar diferentes cosas ayudó a encontrar una solución de manera más rápida para ese gran problema de la humanidad.
Carla Martín García, 1r A Batx.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAquest article és molt interessant, ja que gràcies al atreviment d'aquest home, que va posar en perill la seva reputació, la verola va ser eliminada, cosa que, per desgràcia, podem dir de molt poques malalties. Llegir aquesta història tal i com està la cosa avui en dia dona una gran esperança de que en un futur poguem eliminar el COVID-19.
ResponderEliminarEncara que fos un gran avenç trobar la vacuna, no em sembla correcte que inoculés una vacuna a un nen sense que estigues previament provat i assegurat que el nen no tindria cap problema, ja que si, per desegràcia, el nen hagués mort per aquell experiment tant arriscat hauria tingut molts problemes per haver-ho fet sense la seguretat adequada
Marc Medina i Bota
1rA Batx.
Este articulo me ha parecido interesante, porque no tenía ni idea de cómo llegaron a crear la vacuna y porque se le llamó “vacunación”. Conforme iba avanzando en la lectura del artículo más irreal me parecía que el médico Edward Jenner experimentara con un niño para conseguir la vacuna, al final el experimento le salió bien, pero el niño podría haber muerto, es por eso que la manera en que se logró encontrar la forma de proteger a la gente de la viruela no me parece ética. A pesar de que no me parezca ética la manera en que se logró, fue gracias a su experimento que se descubrió y así pudieron salvarse miles de vidas.
ResponderEliminarLeyendo este artículo también me han salido unas dudas, ¿Era consciente James Phipps de lo que el médico estaba haciendo con él? ¿Sabía que lo que le estaba haciendo era un experimento? Si es así, ¿Se presentó voluntario?
Laura Caballero, 1Batx A
El hecho que este método de vacunación se usara con un niño de ocho años era un tanto arriesgado, a la vez que tenías que estar muy decidido. No me podría imaginar esta situación hoy en día, ya que gracias a las nuevas tencologías sería improbable, para no decir imposible, que no se supieran las causas de una enfermedad, como lo está siendo el coronavirus, además del descontrol que se ocasionaría.
ResponderEliminarPor un lado, hay que decir que Jenner tuvo mucho valor al seguir adelante con este proceso. Se jugaba la vida, tanto física, como psicológica. Por otro lado, podemos plantear un dilema: temer el riesgo por lo temible que era esta enfermedad y realizar la acción, o no dar un paso al frente y no poder encontrar la cura.
Desde mi punto de vista, escogería la primera opción, puesto que tienes dos posibilidades, una positiva y una negativa. En cambio, en el segundo caso, esto no lo vemos.
Como conclusión podemos añadir que, gracias a la voluntad de Jenner, la enfermedad se esfumó y muchas vidas quedaron fuera de riesgo, jugándose así su integridad.
Pol Solsona, 1rA
Suerte que con el timepo se haya erradicado la viruela... no me hubiera imaginado esa enfermedad en la actualidad. Se ha de agradecer al médico Edward Jenner por su gran aportacion en el mundo de las infecciones, enferemedades y virus.
ResponderEliminarSu acción de utilizar un niño para probarloen él era muy arriesgada,jugandose su carrera y la propia vida, pero suerte que todo salió bien y consiguió salvar a tanta gente.
Iris Rodríguez,1A
Este articulo me ha parecido muy curioso e interesante. Gracias a Edward Jenner, que pone en riesgo su vida con un niño de 8 años y también la vida del niño, tuvieron la solución a la viruela. Podemos comparar con facilidad el tema de la viruela con el que estamos viviendo actualmente con el Coronavirus. Es curioso como llegaron a descubrir y crear la vacuna que se llamó vacunación. Centrándome en el niño de 8 años, no me parece la mejor forma con quien experimentó Edward Jenner pero gracias a esto lograron salvar millones de vidas.
ResponderEliminarAina San Miguel
1A BATX.
En este artículo podemos observar que la enfermedad de la viruela afectó de manera impactante y violenta a la sociedad. El hecho de que se haya podido crear una vacuna experimentando con seres humanos y niños me parece muy peligroso e inconsciente, pero supongo que es esas circunstancias tan extremas todo era posible. La falta de conocimiento y de recursos hace años, hizo que todas las enfermedades fueran más fuertes y duraderas. Me pregunto que podría haber llegado a pasar si el experimento de Jenner hacia James Phipps hubiese salido mal. Por suerte no fue así, y se pudieron salvar muchas vidas, una vez más, gracias a los avances de la ciencia.
ResponderEliminarHelena Clua 1ºBach.A
Este artículo es muy muy curioso. Edward Jenner arriesgó la vida de un niño de tan sólo 8 años (también la suya). Todo podría haber salido mal, y más si pensamos en las condiciones higiénicas de aquél momento, pero por suerte se consiguió la necesaria y deseada vacuna. Lo que me ha parecido más curioso es que Edward nunca llego a saber lo que causaba la enfermedad que él mismo llegó a curar.
ResponderEliminarLaia Domínguez 1rbatx A