En 1847, cincuenta años después de que Jenner encontrara la solución a la viruela con su vacuna, los médicos seguían sin conocer qué era lo que causaba las enfermedades infecciosas. Por lo que respecta al resto de enfermedades, lo único que podían hacer los médicos por sus pacientes era recomendarles reposo, buena alimentación, ambientes puros y, como mucho, podían incidir forúnculos, soldar huesos rotos y prescribir remedios con plantas medicinales.
Lo curioso es que en esa época ya existían los microscopios, y se habían observado “gérmenes”, hongos y “animales unicelulares”. Incluso los habían clasificado en bacilos y espirilos según su forma y se les había dado el nombre genérico de “microbios” (vida pequeña), y más tarde de microorganismos. El problema es que nadie había establecido una relación entre los microorganismos y la enfermedad. Lo hizo de forma contundente Pasteur más adelante (1865) (será la siguiente historia, queridos lectores), pero el primer paso crucial para asestar un ataque efectivo contra las bacterias lo dio un médico húngaro llamado Ignaz Semmerweiss. Aunque, por supuesto, ignorando contra qué luchaba.
El avance médico que evitó numerosísimas muertes consistió en obligar a los médicos a que se lavaran las manos.
Semmerweis trabajaba en un hospital de Viena, en la sección de maternidad. En esa sección, un 12% o más de las parturientas morían de fiebres “puerperales” (una infección generalizada que se producía tras el parto debido a mala higiene y las heridas causadas por el parto). Muchísimas mujeres han muerto a lo largo de la historia por esta causa, y siguen muriendo en la actualidad en algunos países sin recursos. Una nota autobiográfica: mi propia abuela materna ( a la cual debo mi nombre) murió de fiebres puerperales, tras un legrado ( un raspado en el útero) que le perforó el intestino, dejando cuatro hijos pequeños, entre ellos mi madre que tenía cuatro añitos.
El médico observó que las mujeres que daban a luz en sus casas casi nunca contraían fiebres puerperales. Decidió iniciar una investigación. En el hospital en el que trabajaba había dos secciones de maternidad, y se dio cuenta de que en una de ellas morían tres veces más mujeres que en la otra. La sección que tenía una mayor mortalidad estaba atendida por estudiantes, la otra por comadronas. Esta diferencia tan significativa ¿se debía a la mayor experiencia de las comadronas? ¿O había algo que hacían los estudiantes que no hicieran las comadronas? ¿o al revés? Resultó que los estudiantes, en su aprendizaje rotatorio por todo el hospital, antes de atender a las parturientas iban a diseccionar cadáveres la sala de autopsias. También se dio cuenta de que los estudiantes no se lavaban las manos después de tocar a los cadáveres (ahora nos parece inconcebible, pero recordemos que no relacionaban a los microorganismos con la enfermedad). Era como si hubiera “algo” peligroso en los muertos que pasaba a las manos de los estudiantes. Como si la misma muerte se trasladara de una sala a otra a través de ellos. En cuanto se dio cuenta de esto dio la orden de que los estudiantes se lavaran las manos y se las desinfectaran.
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| Tasas de mortalida en las dos secciones del hospital de Viena. |
Consiguió disminuir muchísimo la mortalidad (de un 12% a un 1% ) en la sección que atendían los estudiantes. Y causó gran conmoción, como es de imaginar. Pero los médicos veteranos estaban furiosos, indignados. Consideraban que se les había tachado de asesinos por no lavarse las manos. Así que, haciendo gala de un corporativismo a ultranza que todavía persiste en muchas profesiones, lograron expulsar a Semmerweiss del hospital. Se fue a Budapest, donde redujo la mortalidad bajo sus indicaciones, mientras que en Viena las muertes volvieron a subir a los niveles previos. Estableció un protocolo mucho más amplio para todos los trabajadores del hospital y reseñó todas sus investigaciones para dejar constancia de sus impresionantes resultados. A pesar de todo, la mayor parte de los médicos de la época no asumieron las medidas profilácticas de Semmerweiss y continuaron defendiendo que las fiebres puerperales eran debidas a la “suciedad” de los intestinos, para lo cual prescribían purgantes. El último tramo de su vida (falleció joven, a los 47 años) estuvo marcado por una gran frustración y enfrentamiento muy virulento y amargo con la opinión médica vigente. Paradójicamente, murió de una septicemia (una infección generalizada semejante a las que producían las fiebres puerperales).
En el 2015 se conmemoraron los 150 años de su muerte y de alguna manera la comunidad científica le brindó un reconocimiento que nunca tuvo en una vida. Una vida dedicada a explicar algo tan simple y tan básico como que lavarse las manos -de alguna manera que entonces no entendía y que pocos años después Pasteur explicó- salva vidas.
En este enlace podreis encontrar una pregunta de las PAUs de biología sobre este tema, que incluye conceptos de microbiología y de diseño experimental


Después de leer el artículo “El gran invento de lavarse las manos” (Ignaz Semmerweiss) me reafirmo aún más en lo que yo creo.
ResponderEliminarYo creo que es vital una buena higiene para prevenir no solo enfermedades letales como las que comenta el artículo, sino para una cosa aún más básica y es la de eliminar toda "la porquería" (microorganismos) que llevan, por ejemplo, la fruta. La fruta es el típico alimento que lleva un sinfín de productos para hacer que bichitos microscópicos no se la coman durante su estancia en el campo y que si una vez están en nuestro hogar, no la lavamos bien, esa porquería va directamente a nuestro cuerpo, por la cual cosa es vital importancia lavarla antes de que sea ingerida.
En mi opinión, creo que Ignaz Semmerweiss hizo un trabajo maravilloso en su época avisando en que una cosa tan básica como puede ser lavarse las manos con agua y jabón, puede prevenir enfermedades, infecciones...
Extrapolando lo que dijo en su época, podemos observar como ahora, con todo el tema de la COVID-19, los expertos recomiendan encarecidamente, que después de venir de la calle nos lavemos bien las manos con jabón, porqué, al fin y al cabo, el jabón es un desinfectante muy poderoso y económico que todos tenemos en casa y con el que podemos eliminar (sino la mayoría) una gran parte de microorganismos maliciosos.
Por lo tanto, como conclusión, ya lo dijo Ignaz Semmerweiss, y ahora lo dicen los expertos del siglo XXI es fundamental una buena higiene para evitar infecciones y evitar propagaciones como ahora nos está sucediendo con la COVID-19.
Oriol Camps
1r A
El jabón es eficaz porque las superficies externas de los microorganismos están formadas por lípidos. Si se desintegra la membrana o la pared de un virus o una bacteria lo que hay en su interior no tiene límite que lo contenga y se pierde en el medio, haciendo que no funcione como organismo.
EliminarActualmente lavarse las manos es una técnica a la que recurrimos la mayoría de todos nosotros en nuestro día a día, lo vemos como algo normal. Des de pequeños nos han enseñado que antes de cada comida hay que lavarse las manos, después de ir al lavabo hay que lavarse las manos,... Realmente si yo fuera un niño no entendería “el porqué” hay que lavarse las manos si a simple vista no están sucias, por tanto, puedo entender que en aquel entonces ni los científicos pudieran saberlo, ya que no había tantos recursos.
ResponderEliminarComo Oriol, estoy de acuerdo en que es una técnica indispensable en nuestro día a día para no ingerir microorganismos, ya sea en la comida o tenerla en nuestras propias manos e ir contaminando todo lo que tenemos a nuestro alrededor.
A día de hoy, creo que la mayoría de familias han mejorado esta acción, después de que los sanitarios adviertan que es una técnica indispensable para prevenir el Covid-19. Todas las familias han fomentado en sus hijos el hecho de lavarse las manos para “matar al bichito”.
Estoy segura que después de los tiempos del Covid-19 toda la población cambiará a mejor sus hábitos de higiene.
Gracias al descubrimiento de Semmerweiss podríamos decir que ha prevenido muchos contagios, algo tan simple como lavarse las manos habitualmente.
Aitana Rubio 1A
Llama la atención que algo tan simple para nosotros ahora no hubiera sido visto antes, pero es así como avanza el conocimiento, a pasitos cortos y titubeantes. Solo hay que esperar a la persona suficientemente inteligente para establecer relaciones entre cosas aparentemente no relacionadas.
EliminarEste artículo me ha parecido muy fascinante porque nunca pensé que una medida de higiene como lavarse las manos pudiera causar tantos problemas de salud y muertes, especialmente en la maternidad como cuando relata que Semmerweis investigó sobre el tema y eso le supuso la expulsión de su trabajo como médico en ese hospital de Viena. Esto me hace reflexionar que a veces no interessa descubrir la verdad y se intenta ocultar aquello que no interesa sin importar las consecuencias que puede tener desde el punto de vista sanitario. Hoy en día, gracias a ciertos científicos podemos saber que mantener una buena higiene como lavarse las manos, es imprescindible para nuestra salud, por eso debemos valorar el esfuerzo, el trabajo y las investigaciones de los científicos y médicos, aunque a veces no puedan interesar.
ResponderEliminarNatàlia Bofill, 1A
Actualmente, entendemos como la mejor medida para evitar el contagio del coronaviurs, lavarnos las manos. Es un hecho rutinario que desde que éramos pequeños, nuestros padres han inculcado en nuestros: lavarse las manos después de tocar algo, al llegar a casa.
ResponderEliminary ¿por qué? Seguramente, la entendíamos como una leyenda urbana que se inventaban nuestros abuelos, pero que sin duda, surtía efecto. Pero al leer esto y el avance del médico Semmerweis, es posible hacerse la idea de que no es ninguna leyenda o manía. El texto afirma explica que en el hospital en el que trabajaba, había dos secciones de maternidad. Una con una notable muerte de mujeres que en la otra, ¿por qué? Bueno, porque los estudiantes no se lavaban las manos, no se desinectaban.
De hecho, en la Biblia, un libro escrito hace unos dos mil años, ya se hablaba de la importancia de la prevención y el aislamiento. Cuando un israelita podía tener una marca en su piel de lepra, según el registro búblico, era una orden que se aisalara para evitar más contagios. O también se enfatizaba en la cuarentena, cuando se tocaba algo que pudiera contagiar a los demás. Volviendo al artículo, este descubrimiento de dicho científico, ayudó a darse cuenta de dos hechos, aparentemente, no coincidentes y son: la importancia de la limpieza y la higiena con la posibilidad de vivir. Pero claro, ¿quién pensaría que tocando un muerto y después tocar a otra mujer se pudiera traspasar algun virus o bacterua? Nadie lo pensaría.
¿Qué efecto ha tenido este "descubrimiento"? El artículo menciona una bajada en el porcentaje de mortalidad , de un 12% a un 1%. actualmente, estoy seguro que si no aplicaramos esta medida de lavarnos las manos, con el COVID-19, muchos de nosotros estaríamos contagiados, ya que tenemos el error por defecto, de meternos las manos a la boca, o lo que no son manos como boligrafos, lapices, etc., también nos lo metemos en la boca, y cuando toca la mucosa y pasa a las celulas, se multiplica cada vez más. Por eso, esta medida, explicada por un cientifico y dada a conocer a las personas, ha sido un hecho que ha salvado, salva y salvará muchas vidas.
Y a partir de estos tiempos tan difíciles, el hábito adaptado de lavarnos las manos, no lo haremos por rutina, sino concientemente, de que nos puede salvar.
RICARDO OCHOA, 1 BATX A, 29.04.20
Este artículo me ha servido para aprender cosas sobre la higiene y sus consecuencias positivas.
ResponderEliminarUna buena higiene es esencial para cualquier persona no solo por el hecho de sentirnos ''limpios'' sino que para prevenir muchas enfermedades, esta claro que la higiene no es solo para nosotros, los humanos, sino para muchas otras cosas como por ejemplo los alimentos, las calles,las tiendas, nuestras propias casas... En definitiva para todo.
Un claro ejemplo de llevar una buena higiene és la situación que estamos viviendo por desgracia actualemtne. Ahora mas que nunca debemos limpiarnos las manos con mucha frequencia para desinfectar el COVID-19 y por supuesto a muchas otros microorganismos.
Víctor Cabello
1rA
Este artículo me ha parecido muy interesante, como el hecho de lavarse las manos que parece muchas veces insignificante, puede ser un factor crucial. A veces no somos conscientes de la situación y pasamos por alto lavarnos las manos, pero ahora más que nunca es un hecho que debemos de hacer todos. Me parece muy curioso, el hecho de que Semmerweis hiciese una observación analizando las habitaciones del hospital y llegara a esa gran conclusión. También me parece sorprendente como habiendo demostrado la disminución de muertes, había gente que no apoyaba su idea, y llegaron a expulsarlo del hospital, supongo que los humanos siempre cometemos errores. En conclusión, en este artículo, se puede ver reflejado lo importante que es la higiene en un hospital y en nuestro día a día.
ResponderEliminarHelena Clua, 1rA
Después de leer este interesantísimo artículo, se pueden dar muchas razones por las que dar toda la razón a lo explicado.
ResponderEliminarPor un lado, el hecho de lavarse las manos implica tener una buena higiena, como tan bien argumentado està en el texto.
Por otro lado, desde que somos pequeños, nos han enseñado distintos valores. Este es uno de ellos. Mantener unos buenos hábitos, tanto de estudio como, en este caso, higiénicos.
Vista la actual situación de pandemia, en la que el mínimo contacto con el exterior ya puede ser un posible contagio o puedes padecer síntomas, con más razon y motivo se tiene que mantener esta rutina. Después de tocar cualquier cosa es recomendable lavarse las manos y más ahora.
Los porcentajes que se muestran en el texto son muy interesantes y llamativos: ha disminuido el 12% de la tasa de mortalidad, lo cual es beneficioso. Si seguimos este método, vamos por buen camino pero, en cambio, si lo evitamos, actualmente visto como nos encontramos, la mayoría padeceríamos de alguna enfermedad, como es el coronavirus.
Entendíamos esta rutina como un mito, cuando éramos pequeños?
No sé quien eres. ¿Puedes contestar a este mensaje con tu nombre, por favor?
EliminarDespués de leer este interesantísimo artículo, se pueden dar muchas razones por las que dar toda la razón a lo explicado.
ResponderEliminarPor un lado, el hecho de lavarse las manos implica tener una buena higiena, como tan bien argumentado està en el texto.
Por otro lado, desde que somos pequeños, nos han enseñado distintos valores. Este es uno de ellos. Mantener unos buenos hábitos, tanto de estudio como, en este caso, higiénicos.
Vista la actual situación de pandemia, en la que el mínimo contacto con el exterior ya puede ser un posible contagio o puedes padecer síntomas, con más razon y motivo se tiene que mantener esta rutina. Después de tocar cualquier cosa es recomendable lavarse las manos y más ahora.
Los porcentajes que se muestran en el texto son muy interesantes y llamativos: ha disminuido el 12% de la tasa de mortalidad, lo cual es beneficioso. Si seguimos este método, vamos por buen camino pero, en cambio, si lo evitamos, actualmente visto como nos encontramos, la mayoría padeceríamos de alguna enfermedad, como es el coronavirus.
Entendíamos esta rutina como un mito, cuando éramos pequeños? Que extraño que de algo tan pequeño y que pasa desapercivido, podamos sacar tanto contenido.
Pol Solsona, 1rA
Aquest article és molt interessant i et fa veure com un gest tant rutinari i simple com netejar-se les mans pot salvar vides, i que sempre i ara encara més hem de fer per mantenir una higiene que és molt important per evitar malalties.
ResponderEliminarLa història d'Ignaz Semmerweiss és molt trista, ja que per l'egoisme dels metges més experimentats que no volien que se'ls acuses de fer les coses malament van marginar a un metge que tenia tot la raó i lo pitjor que per defensar el seu orgull van matar més gent de la que hauria sigut si s'hagués fet cas a Ignaz Semmerweiss, això és el que em sembla més greu, perquè tot i veure que la mortalitat havia passat del 12% a l'1% el van fer fora per evitar que se'ls acuses de matar a gent.
Marc Medina i Bota
1r Batx.A
Este artículo refleja la importancia de lavarse las manos a menudo. Cómo algo tan básico nos puede salvar de algo horrible, tener una buena higiene es muy importante para nuestra salud.
ResponderEliminarTener este hábito es fundamental para evitar infecciones u otras enfermedades, como por ejemplo las fiebres puerperales como explica en el texto.
Un buen ejemplo es nuestra actual situación en la que los medios nos han recomendado tener una extrema higiene y distanciamiento social para evitar más contagios y que la situación empeore y haya más fallecidos.
Nunca imaginábamos que tendríamos que desinfectar por ejemplo, los productos de comida, algo tan simple como eso nos podría cambiar la vida.
Tenemos que aprender y valorar de todos los descubrimientos y los esfuerzos que han hecho y siguen haciendo estas personas.
Laia Domínguez 1rA
De este artículo podemos extraer la importancia que tiene un pequeño gesto como lavarse las manos. No es nada nuevo que en aquella época la higiene no era la más idónea, pero una cosa es lavarse poco y otra muy distinta es que primero estés tocando a un muerto y luego pases a asistir un parto.
ResponderEliminarMe parece muy frustrante la manera en que la comunidad científica pasó de sus aportaciones, ya que si le hubieran hecho caso muchas muertes se podrían haber evitado. Esto me ha hecho pensar en todo lo que la gente hace por interés, porque muchas veces la gente simplemente piensa en su bienestar y en la imagen que dará si algo sale a la luz, pero parece que estas personas no se ponen a pensar en las consecuencias de sus actos, en este caso a los médicos no les interesaba que les vieran como unos asesinos, y no pensaron en las muertes que podrían haber evitado si hubieran seguido las indicaciones de Ignaz Semmerweiss.
Actualmente en la situación que nos encontramos es realmente importante llevar una buena higiene para protegernos, evitar infecciones y la propagación de virus, como por ejemplo el Covid-19.
Laura Caballero, 1Batx A
Pensar que solo el hecho de no lavarse las manos pueda salvar tantas vidas y lo dificil que la gente les costó aceptar que la causa de tantas muertes era por eso... estos nuevos avances al largo del tiempo nos han llegado a alargar más de un 50% de vida con nuevos métodos como higiene, medicamentos, vacunas...
ResponderEliminarMe parece algo horrible el hecho de que Semmerweis lo hayan olvidado y no dado su reconocimiento en su tiempo por algo bien hecho, para que la opinión pública no los culpen como asesionos a los médicos, que actuaron en defensa propia. A mi parecer lo veo como que no fue culpa ni de la gente ni de médicos, solo fue puro desconocimiento de la situación y de la existéncia de algo que no sabian que era, pero no quita el hecho de ignoarar a alguien que quiere ayudar y sobretodo cuando tenia razon.
Iris Rodríguez, 1A
En este artículo se muestra uno de los mayores inventos de la ciencia que otra vez no fue reconocido porque no interesaba, ya que era más fácil mentir para no cargar el muerto y la mala reputación de que tu hospital estaba haciendo mal las cosas. Respecto al descubrimiento de lavarse las manos, es muy importante en la historia porque que haya una manera tan fácil reducir las infecciones y las muertes demuestra la importancia de este hallazgo, hoy en día parece mentira que no sé quisieran lavar las manos los médicos o la gente, no me puedo imaginar esta pandemia actual sin lavarse las manos, ya que con la globalización que hay el virus se hubiera expandido mucho más.
ResponderEliminarEs una pena que no interesara reconocer lo que hizo este médico y que no interesara, porque gracias a él se ha conseguido salvar tantas vidas de una manera tan fácil que parece impensable hoy que no aceptar los médicos lavarse las manos.
Pol Padilla, 1rA
No me sorprende que en esa época no era frecuente lavarse las manos como ahora, pero porque la higiene no era la misma. Me parece fascinante como una acción tan fácil y sencilla como lavarse las manos pueda cambiar tanto las cosas y pueda disminuir tanto la mortalidad. Me parece muy egoísta por parte de los otros médicos que Semmerweiss se quedara sin empleo porque no querían sentirse culpables de "matar" a gente, supongo que años después entraron en razón. Es muy necesario lavarse las manos, actualmente sin lavarnos las manos el contagio del Coronavirus sería mucho más alto.
ResponderEliminarMe ha parecido un artículo muy interesante y curioso.
Aina San Miguel
1A BATX.
Este artículo es muy interesante. Me ha sorprendido que el hecho de lavarse las manos después de hacer autopsias no fuera lo normal, aun con más razón teniendo que atender a mujeres y a bebés. Pero por extraño que nos parezca, supongo que es normal, pues no conocían todo lo que sabemos ahora, no veían que eso tuviera relación con la muerte de las pacientes.
ResponderEliminarHoy en día sabemos que es muy importante lavarse las manos, sobretodo en la situación que estamos viviendo.
También me ha parecido curioso que no le hicieron caso a Semmerweiss, aunque no es la primera vez que ocurre. Semmerweiss consiguió lo que nadie había conseguido antes, pudo descubrir realmente porqué morían tantas mujeres y pudo hacer que la mortalidad bajara de un 12% a un 1%, lo que es un gran logro.
Gracias a un hecho tan sencillo como lavarse las manos, se han podido evitar contagios y salvar vidas.
Carla Martín García, 1r A Batx.
Me parece asombroso como algo tan simple puede marcar una diferencia tan grande como es la vida y la muerte. Ahora el lavarse las manos es un hábito cotidiano al cual no le dábamos apenas importancia (hasta la llegada del coronavirus que no lo ha vuelto a recordar).
ResponderEliminarMe ha resultado muy estúpido el que los médicos no se lavaran las manos pese a las advertencias de Ignaz Semmerweiss cuando es algo que no cuesta nada de hacer y si ayuda en algo pues mejor, pero ante la duda lo coveniente sería que lo hicieran. También me ha dado asco el que estuvieran tocando cadáveres y no se lavaran las manos aunque no supieran que así se podían contagiar.
MIREIA MASEGOSA BENITO 1r batx A
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarRealmente todo el conocimiento que tenemos ahora es gracias a las personas que no se establecieron limitaciones. Es un gran paso establecer unas reglas de higiene ya que solamente con hacer eso se puede evitar el riesgo del contagio masivo de alguna enfermedad infecciosa. En un caso más actual, el COVID-19, si lo trasladáramos a esa época en la qual la gente no cuidaba de su higiene y no hacían algo tan básico como lavarse las manos, habría un número de muertes exageradamente elevado en comparación con la actualidad. Con una acción simple, se evitan bajas innecesarias.
ResponderEliminarAmira Bennacef 1r A.
Conocía la importancia de lavarse las manos, pero desconocida que fuera tan relevante y que pudiera causar tantas muertes. También se ha de tener en cuenta el caso extremo que nos muestran, supongo que al manipular cadáveres (deduzco que en descomposición) debían "recoger" muchos microbios y de ese modo es obvio que fallecieran tantas mujeres. Aún así me parece fascinante que algo tan simple como lavarse las manos pueda llegar a ser tan fundamental.
ResponderEliminarEste articulo demuestra una vez más la gran importancia de una buena higiene. A lo largo de la historia la ciencia ha echo grandes descubrimientos y este es uno de ellos. Gracias a este medico se pudieron salvar muchas vidas y actualmente sigue salvando vidas con el conocimiento que dejo a la sociedad. Tristemente, como ha pasado en numerables veces en la historia del ser humano, a este médico no se lo tomo en serio por culpa del egocentrismo de la gente, pero me alegra que haya seguido insistiendo, ya que si no fuera por esto muchos de nosotros no hubiéramos existido, ya que nuestros antepasados podrían haber muerto porque un médico que los tratos no se limpiara las manos o por cualquier enfermedad que hubieran cogido por no limpiarse sus propias manos.
ResponderEliminarSara Naranjo 1r A.
El descubrimiento de la importancia de lavarse las manos y desinfectarlas, sobre todo en la sanidad para evitar enfermedades, fue el gran avance que hizo Ignaz Semmerweiss (médico húngaro). En la actualidad, debido a la situación complicada que vivimos, esto nos está ayudando a evitar que haya cada vez más contagios por el COVID-19. Algo tan básico es hoy una medida que puede salvarnos la vida. Es una pena que no se le reconociera en vida a este médico su gran labor y trabajo.
ResponderEliminarSandra Martínez 1r A.
Este articulo me ha echo darme cuenta de lo mucho que ha avanzado la sociedad. Un simple gesto como lavarse las manos el cual ahora vemos indispensable podía causar miles de muertes. Hoy en día nos lavamos las manos muy frecuentemente, antes de comer, después de ir al baño, al llegar de la calle... Actualmente aún más, ya que tenemos una pandemia mundial encima.
ResponderEliminarRespecto al artículo, me parece impresionante que después de tocar un cadáver no se lavaran las manos y no relacionaran las múltiples enfermedades que causaba eso.
Tània Morales
1bach A