Aunque para los griegos y los romanos acudir a los baños era algo inherente a su cultura (con una connotación no solo higiénica, sino sobre todo social) no siempre ha estado bien vista la limpieza corporal. Dice Bill Bryson en su libro “En casa” que el cristianismo nunca vio con buenos ojos la limpieza y “desde el principio desarrolló la extraña tradición de equiparar la santidad con la suciedad”. Y pone un ejemplo muy significativo: “Mucha gente peregrinaba desde Inglaterra a Tierra Santa, pero cuando un monje llamado Godric lo hizo sin mojarse ni una sola vez, se convirtió, de forma inevitable en San Godric”. También explica que cuando otro santo (Santo Tomás Becket) murió en 1170, los que arreglaron su cuerpo destacaron con aprobación que “su ropa interior bullía de piojos”.
En la Edad Media, uno de los métodos infalibles para asegurarse el Cielo era hacer el juramento de no lavarse. Con la propagación de la Peste Negra, en esa época, algunas personas propusieron revisar esta creencia, pero enseguida los “lobbies” más influyentes de la época insistieron en reafirmar las bondades de que el personal fuera tan marrano, diciendo que el agua abría los poros de la piel y fomentaba que los “vapores mortales” entraran en el organismo. La mejor estrategia, pues, era taponar los poros con suciedad. Hay que destacar que esta idea perduró durante los seiscientos años siguientes y se extendió a todas las clases sociales. La reina Isabel de Inglaterra, según cuenta una célebre cita, se bañaba fielmente una vez al mes, “lo necesite o no”. Y en Francia, el Rey Luis XIII no se bañó hasta el día que cumplió siete (mugrientos) añitos.
Pero regresemos a la edad Media, y a la terrible enfermedad que arrasó a aquellos europeos que huían del agua y de la higiene, incluso aunque tuvieran los medios para acceder a esas prácticas. La enfermedad era la Peste, una palabra que curiosamente tiene una acepción que significa mal olor. Si consiguiéramos viajar con una hipotética máquina del tiempo a la Edad Media, lo primero que nos haría apretar el botón para regresar inmediatamente sería el tufo insoportable procedente de cualquier ser humano con el que nos pudiéramos cruzar. La novela “El perfume” describe esa sensación de manera impresionante, aunque esté ambientado en una época posterior.
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| A tale from the Decameron , de John William Waterhouse |
Pero, ¿qué era exactamente esta enfermedad que conocemos como la Peste? A lo largo de la historia de la humanidad ha habido diferentes registros de epidemias calificadas como Peste por los cronistas de la época. Algunos de estos episodios, en especial los anteriores a la Edad Media, a posteriori se han podido asociar a otras enfermedades infecciosas como el tifus, la viruela o el sarampión. El criterio para descartarlos como Peste es la no existencia de los “bubones” ( bultos inflamados en el cuello , en las axilas y en las ingles, del tamaño de un huevo o una manzana, que corresponden a los ganglios linfáticos hipertrofiados intentando defenderse del microorganismo invasor) que dan nombre a la Peste bubónica, cuya manifestación más devastadora fue la llamada Peste Negra ( negra, por otro de los síntomas: las manchas oscuras que salían en la piel como un aviso más de muerte inminente), que en el siglo XIV se cebó especialmente en la población europea matando a un tercio de su población. Florencia fue uno de los lugares más castigados. Giovanni Boccaccio, en su “Decamerón” narra las peripecias de un pequeño grupo de habitantes de esa ciudad que se entretienen contándose historias durante el periodo en el que se aislaron (una propuesta magnífica a tener en cuenta para sobrellevar el confinamiento ante el coronavirus). Se calcula que mató a treinta y siete millones de europeos.
Pero la peste no se originó en Europa. En lo que podríamos calificar como la “globalización” de la época, la extensión de la epidemia traza el camino de las principales rutas comerciales, cuyo origen estaba en China. Primero en caravanas y después en barcos (algunos de ellos perdían a toda la tripulación en el viaje y navegaban a la deriva), la enfermedad viajó en primera instancia a las islas del Mediterráneo (diezmando sus poblaciones) y más tarde alcanzó la Italia continental, llegando a Florencia a comienzos de la primavera de 1348. Si hacemos la suma total, añadiendo a los asiáticos y otros países azotados por la plaga, casi todas las fuentes hablan de cien millones de muertos.
La siguiente gran epidemia de Peste ocurrió tres siglos después en la ciudad de Londres, conocida como la Gran Plaga o la Gran Peste. En este caso fue Daniel Defoe (que se conoce más por su Robinson Crusoe) quien, aunque es una ficción posterior a los hechos, dejó registro de la situación en la ciudad con gran verosimilitud. Las estadísticas muestran que cuando una plaga de este calibre se extiende en una población mueren nueve de cada diez personas infectadas. Una vez instaurada, la neumonía asociada a la enfermedad hace que el contagio sea muy alto. En el Londres de 1665 fallecieron cerca de 150.000 personas, un tercio de la población. Pero, supuestamente tendrían que haber sido muchas más. La peste debería haberse extendido hasta contagiar a toda la comunidad. Pero no fue así. La pregunta del millón es la siguiente: ¿Por qué tanta gente que estuvo en contacto con la bacteria más letal de toda la historia, sobrevivió sin recibir ningún tratamiento? Durante muchos años se creyó que la epidemia afectó sobre todo a las clases bajas de Londres, debido a las condiciones insalubres en las que vivían. Las personas de las clases altas parecían estar menos expuestas. Si bien es cierto que las condiciones higiénicas favorecían la propagación de la enfermedad, el hallazgo contemporáneo de un enterramiento sembró la duda sobre esta hipótesis.
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| Fosa con esqueletos de la época de la peste. |
Unos obreros, excavando junto a una iglesia antigua, descubrieron un grupo de 57 esqueletos que provenían de la época de la Gran Peste. Resultó que el estudio de los esqueletos dio indicios de que esas personas pertenecían a la clase alta (se puede deducir muchas cosas a partir de los huesos, y estos no tenían signos de enfermedades ni desgastes óseos típicos de la clase pobre). Esto cuestiona que la riqueza supusiera una protección contra la peste bubónica. Entonces, si no es la clase social ni la higiene lo que marca la diferencia, la pregunta sigue vigente: ¿por qué solamente murió un tercio de la población de Londres? ¿Qué diferenciaba a los muertos de los supervivientes? El genetista americano Stephen O‘Brian realizó un estudio genético en un grupo de personas descendientes de supervivientes a esta enfermedad procedentes de una comunidad pequeña y cerrada de Inglaterra, y comprobó que esa “resistencia” natural a no infectarse está grabada en el ADN, y por lo tanto se hereda. Se demostró que muchos de ellos tenían una mutación en un gen del cromosoma 3 llamada Delta-32, que les hacían invulnerables no solo a la peste, sino que sorprendentemente también a otras enfermedades infecciosas como el SIDA (afecta a las proteínas receptoras a las que se une el virus). Una mutación que se había producido al azar ya en la Peste Negra medieval y que, debido a la presión selectiva en un entorno en el que los que no la tenían morían, fue favorecida por la selección natural. Los supervivientes a esa plaga se pudieron reproducir y en las siguientes generaciones estuvieron más representados de lo que hubieran hecho en condiciones normales. Esta es la explicación evolutiva de que en la Gran Peste del siglo XVII muriera mucho menos proporción de gente de la que se dio la Peste Negra de la Edad Media. Este vínculo entre la inmunidad a la Peste bubónica y la inmunidad al VIH es uno de los resultados más sorprendentes e interesantes de la investigación genética reciente. Aprender cómo funciona esta inmunidad a nivel celular está siendo muy útil para diseñar tratamientos en la lucha contra el SIDA. Entender los mecanismos moleculares y celulares en la relación entre los microorganismos y sus huéspedes es lo que dará la clave para luchar contra infecciones y pandemias como la actual. Por eso es importante la investigación básica, porque nos va la vida en ello.



En la actualidad no bañarse en dos días ya es raro, no me imagino el olor que debía de hacer en la Edad Media. En esta época seria impensable no ducharse durante siete años, como hizo el francés, Rey Luis XIII. La peste bubónica fue muy dolorosa, ya que te salían bultos inflamados tan grandes como un huevo o una manzana y la peste negra fue también dolorosa con las manchas negras pero no lo soportabas tanto tiempo, ya que te morías mucho más rápido. La peste mato a 37 millones de europeos y el COVID-19 ha matado a 100.000 aproximadamente, en comparación el coronavirus es una simple gripe al lado de la peste. La gran peste en el Reino Unido solo mato a un tercio de la población mientras que la peste en Italia estaban todos contagiados. Fue porque tenían un gen cromosoma 3: delta-32 y gracias a este eran inmunes a muchas enfermedades, entre ellas la peste.
ResponderEliminarAriadna Cabetas 1batx A
Ahora mismo no se sabe por qué los niños están tan protegidos contra la pandemia, como no se sabía lo de que en Londres murieran muchos menos de los esperados.
EliminarEste articulo me ha hecho pensar en la situación actual, ya que ellos no tenían una vacuna ni nada para defender-se contra la peste bubónica como nosotros tampoco tenemos esa vacuna para impedir más muertes, porque aunque nosotros sí que tengamos una idea del comportamiento del virus, que ellos no tenían, aún no hemos descubierto la vacuna. Este artículo también habla sobre el número de fallecidos a causa por la peste, que era extremadamente alto, y también habla sobre cuáles eran los síntomas de esta enfermedad que se llevó consigo a millones de personas, los dos síntomas habituales, eran la aparición de “bubones” y la aparición de unas manchas negras en la piel. Me ha parecido interesante comparar los síntomas de la peste con los del Covid-19, ya que así podemos darnos cuenta de que la peste debía ser mucho más dolorosa y tuvo una repercusión más grande respecto al número de vidas que quito en comparación con las que el Covid-19 se ha llevado y también me ha hecho pensar en que todo pasa, igual que lo hizo la peste, seguramente también lo hará el Coronavirus y pronto todo podrá volver a la normalidad. Pero también hay que resaltar que las condiciones higiénicas que había en la época de la peste, no son las mismas que las que hay ahora, ya que antiguamente apenas se bañaban porque decían que al hacerlo dejabas que el virus entrara por tus poros y creían que si los tapaban con suciedad no cogerían la peste, y actualmente la población se baña diariamente.
ResponderEliminarLaura Caballero, 1Batx A
El hecho de que el coronavirus sea menos letal que la peste es una circunstancia casual, podríamos tener en estos momentos una pandemia de algo tan mortífero como la peste perfectamente. De hecho los epidemiólogos ya llevaban tiempo avisando de la llegada de una epidemia de grandes dimensiones. Lo que ahora hemos ganado de higiene lo hemos perdido de aislamiento ( con la globalización se ha podido extender mucho más). Es verdad que la tecnología y una buena gestión política internacional podría ayudarnos a controlar estas crisis sanitarias, pero ya ves que nos queda mucho por aprender.
EliminarAl leer este articulo he pensado en la cantidad de cosas que debemos estar haciendo mal, de la misma forma que lo hacía la gente de la Edad Media.
ResponderEliminarEllos no se lavaban las manos porque así se lo habían enseñado, quizás nosotros también cometemos errores y no somos conscientes de ello y de aquí 500 años se estudia nuestra actitud a la hora de afrontar el Covid-19 y se percatan de la cantidad de errores que estamos cometiendo.
Buena reflexión. En la época de la peste en algunos lugares mataban gatos pensando que la transmitían ellos, y de esa manera todavía había más ratas transmisoras de la enfermedad. Nuestros hijos o nietos nos mirarán con la misma condescendencia que lo hacemos nosotros a los que no se lavaban para cerrar los poros en aquellas épocas.
EliminarAntiguamente la importancia de la higiene era prácticamente nula . Hoy en día mantener la higiene es una prioridad y responsabilidad para todos nosotros ja que pude llegar a ser un peligro el no cuidarnos. Es muy importante también para evitar enfermedades como por ejemplo la peste o el COVID-19, para limpiar la suciedad, para conducirse de manera sana en la sociedad...
ResponderEliminarLos hábitos de higiene se consiguen desde pequeño cosa que no sabían nuestros antecesores.
Víctor Cabello
1rA
Es curioso el gran cambio que ha habido en la manera de pensar y actuar de la humanidad a lo largo del tiempo; Como en la Edad Media la gente no se lavaba y era de lo más normal, justo lo contrario de hoy en día. En esa época, vivir una epidemia debió ser un descontrol, ya que la falta de recursos, limpieza e información de la gente, fue lo que provocó una gran expansión de la enfermedad y, por tanto, cifras de muertos muy elevadas. Un dato que me ha llamado la atención es el vínculo entre la inmunidad a la Peste bubónica y la inmunidad al VIH. Como dice, aprender cómo funciona esta inmunidad a nivel celular está siendo muy útil para diseñar tratamientos en la lucha contra el SIDA. Este artículo me ha hecho reflexionar sobre la importancia de la ciencia y su evolución, ya que gracias a ella, podemos desarrollar la cura de enfermedades realmente catastróficas.
ResponderEliminarHelena Clua, 1rA
Actualmente llevar una vida sucia, no suele favorecerte como persona. En la antigüedad en cambio, llevar una vida sucia era señal inmediata de poder ir al Cielo. Hoy en día el COVID-19 ha hecho darnos cuenta de lo importante que es la higiene para evitar ser contagiado, no imagino en esa época lo catastrófico que llegaría a ser.
ResponderEliminarAhora estamos viviendo una pandemia mundial que me ha recordado a la que sufrieron en el s. XVI. Esta claro que esa fue mucho peor que la actual pero ahora podemos darnos cuenta de lo bien que vivíamos hace unos meses.
Tània Morales
1r A
Podríamos imaginar vivir en esta situación vivida en la Edad Media?
ResponderEliminarDesde mi punto de vista empezaria comentando el tema de las costumbres que tenian los griegos y los romanos de no bañarse. Ademas, el hecho de no bañarse no es de mucho agrado para las otras personas ni lo debería ser para ti. Me ha llamado mucho la atención la parte en la que dice que el cristianismo nunca vio con buenos ojos la limpieza, cuando es o lo debería haber sido, uno de las costumbres o rutinas diarias mas importantes.
Viviendo esta pandemia, esta situación sería muy difícil para no decir imposible de ver. Esta situación de alerta es da alto riesgo de contagio, por lo tanto lanmala higiene no sería compatible. Muchos de nosotros no seríamos capaces de aguantar estos malos habitos vividos antiguamente. Por suerte para algunos, el coronavirus no ha sido ni esta siendo tan mortal como lo fue la Peste pero, la situación se mantendrà así o va a ir a peor en unos meses, doblando las cifras mortales?
Pol Solsona, 1rA
La verdad me parece realmente curioso com un simple invento,aunque he de decir que yo lo veo más como una acción generalizada... pueda canviar la vida de las personas,salvandolas, que es lo que estamos haciendo actualmente, mantener medidas higienicas con el uso de mascarillas, guantes o desinfectantes para no expander mas el virus e impedir muertes.
ResponderEliminarAdemás,veo interesante que a causa de la genética, se decida la vida y las generaciones futuras. Estos supervivientes a lo largo de la vida han ido evolucionando, dando a nuevos descendientes, de alguna manera "mejorados" y con mayor probablidada de inmunidad. A raíz de esta possibilidad de no coger tantas enfermedades, se podria diseñar una vacuna contra el COVID-19, porque puede haber gente a quien no le afecte.
En definitiva en comparación al texto, por suerte no es tan grave como la Peste, pero sigue siendo difícil para la gente con menos defensas como los abuelos... Si nuestros antepasados hasn podido con una enfermedad que acabó con la vida de millones de personas, nosotros podremos con el Covid_19.
Iris Rodríguez,1A
Este articulo me ha hecho pensar en la situación actual del COVID-19. He podido observar como se ha llevado a cobo situaciones muy parecidas. En la Edad Media la tecnología y la medicina no había avanzado tanto y para no hablar de la poca o nula higiene que tenían, por suerte todo esto a cambiado a nuestro favor y ahora tenemos más capacidad para enfrontar situaciones como estas. Pero un punto en contra de la actualidad, al mismo tiempo que fue un punto a favor de la Edad Media, es la capacidad actual de movernos con facilidad por el mundo, esto hace que sea más fácil de propagar enfermedades infecciosas. También tengo de decir lo sorprendida que me ha dejado el artículo cuando hablaba de como los supervivientes de la Gran Peste del siglo XVII sobrevivieron, esto me ha hecho pensar en la de cosa que puede hacer la genética.
ResponderEliminarSara Naranjo, 1rA
Leyendo este artículo he empezado a pensar y a darle vueltas a la cabeza a dos cosas.
ResponderEliminarLa primera es que la higiene no es solo importante para oler bien y para estar limpios, sino que tiene una importancia más allá de esto. Es importante una buena higiene ya que como bien dice el artículo, el hecho de no levarse y de no tener cuidado de tu propia higiene, puede provocar una pandemia como fue la peste negra, ya que con la falta de higiene aparecen muchos más microrganismos maliciosos los cuales pueden ser altamente perjudiciales para la salud.
Y la segunda cosa la cual leyendo el artículo se me ha pasado por la cabeza es lo increíble e inteligente que puede llegar a ser el ser humano para que, en la evolución de él mismo, al cabo de unos siglos, lo que al ser humano le hacía ser débil y propenso a coger, con el paso del tiempo es capaz de adaptarse y hacerse inmune a él como en aquella época podía ser la peste o ahora podría ser un resfriado.
Oriol Camps
1rA
Esto ha dado mucho de lo que pensar. Primeramente, sobre el retroceso social de la visión higiénica en la Edad Media respecto a la época clásica de los griegos y romanos. Aunque dichas culturas no lo realizaban, en primer plano, para la propia higiene personal, al tener un valor social en ello quiere decir que como sociedad tenían presente y eran conscientes de su importancia.
ResponderEliminarPor otro lado, cabe mencionar la manipulación excesiva a base de utilizar la religión y el miedo a las consecuencias que conllevan el incumplimiento de ciertas 'normas' estaba muy presente en la Edad Media y tampoco les quedaba otra alternativa ya que en esa época de desesperación, lo único que les permitía tener esperanza era la fe. Eso favoreció la incubación de la pandemia aún pudiendo evitar bastantes muertes si se hubiera tomado las medidas necesarias.
Amira Bennacef-1rA.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLeyendo este artículo, una de las cosas más sorprendentes es la comparación entre la globalización en la Edad Media y la de la época actual. Hoy en día el virus se propaga mucho más rápido por todo el mundo debido a los avanzados medios de transporte y de comunicación. Aún más curioso, me parece cómo una cosa que ahora nos parece tan evidente como la higiene para la salud pública tenía para los ciudadanos de la Edad Media un sentido totalmente contrario, lo cual favoreció aún más la propagación de la Peste bubónica.
ResponderEliminarPero desde mi punto de vista, lo más destacable en este artículo es la idea de la mutación del virus que facilitó entender que en el siglo XVII murieran mucha menos gente que en la Edad Media. La relación entre esa mutación y la immunidad permitió avanzar en investigaciones tan importantes como las del VIH y en la pandemia actual.
Natàlia Bofill, 1r Batx A
Este artículo me ha parecido muy interesante, porque demuestra la eficacia de los virus, ya que aún con una globalización menor a la actual y peores comunicaciones, el virus de la peste negra consiguió infectar a mucha gente de diferentes continentes. Es curioso a la vez que ahora nosotros estamos mejorando nuestra higiene para no infectarnos, cuando la gente de la Edad Media pensaba que tener una mala higiene era mejor para no infectarse. Tendríamos que agradecer la suerte que hemos tenido de que el Coronavirus tenga una tasa de letalidad baja, porque si llega a haber un virus como la paste que tenía una letalidad altísima hoy en día tendríamos millones de muertos, ya que si hubo muchísimos en la Edad Media que los virus se propagaban más lentamente, imagínate los muertos que habría ahora.
ResponderEliminarOtra cosa que también me ha llamado la atención es que en la Edad Media hasta con las enfermedades escondían que la gente noble se infectaba y que no eran inmunes a todo, hasta en esos temas llego a engañar la iglesia y la nobleza.
Pol Padilla, 1rA
Me ha gustado mucho este artículo, ya que no conocía mucho sobre la peste. Es increíble la inmensa cifra de gente que llegó a morir por la peste.
ResponderEliminarCreo que el hecho de no bañarse en mucho tiempo porque eso te protegerá de enfermedades, es algo impensable hoy en día, pero a mediante los errores que se cometieron en el pasado, se ha podido aprender mucho.
También me ha parecido muy curioso que en la Gran Peste de Londres no muriera tanta gente gracias a sus antepasados, que habían pasado la peste negra. Es muy interesante que la inmunidad quedara “grabada” en el ADN y eso le ayudara a sobrevivir la Gran Peste y también una enfermedad como el SIDA.
Gracias a todos estos avances, podemos encontrar la cura a enfermedades las cuáles en otra época eran mortales.
Carla Martín García, 1r A Batx.
Este articulo me ha plantearme las personas en cada época siempre hacemos algo mal para que surja una enfermedad para que después de ella se hagan las cosas más correctas. En este texto es la peste negra y justo ahora es el Covid-19, me lleva a dos planteamientos: el primero es que, que hacemos mal para siempre en cada época o cada un termino de tiempo haya una enfermedad tan mortífera, ¿seremos las personas demasiado egoístas?, el segundo planteamiento es que por muy injusto que sea hay demasiada gente en el mundo y de alguna manera hay que balancearse el numero de personas.
ResponderEliminarCambien me ha echo plantearme como sería el olor de aquella época me ha dado mucha curiosidad como seria pero creo que seria mucho mejor que no lo supiera porque a lo mejor seria un olor que podría matarte.
Ingrid Pulido
1r Batx A
Este articulo me ha plantearme las personas en cada época siempre hacemos algo mal para que surja una enfermedad para que después de ella se hagan las cosas más correctas. En este texto es la peste negra y justo ahora es el Covid-19, me lleva a dos planteamientos: el primero es que, que hacemos mal para siempre en cada época o cada un termino de tiempo haya una enfermedad tan mortífera, ¿seremos las personas demasiado egoístas?, el segundo planteamiento es que por muy injusto que sea hay demasiada gente en el mundo y de alguna manera hay que balancearse el numero de personas.
ResponderEliminarTambién me ha surgido mucha curiosidad al leer este articulo como seria el olor de aquella época pero pienso que seria mejor no sentirlo porque creo que seria mortífero.
Ingrid Pulido
1r Batc A
En este texto me han parecido muy curiosas dos apuntes que has realizado.
ResponderEliminarPrimeramente, la introducción sobre que los cristianos decidían no lavarse por el hecho de que en los poros limpios podían entrar virus mortales. Algo parecido me lleva dando vueltas y llevo escuchando hace varios días. Siempre he escuchado que hay que ducharse todos los días, para estar limpios simplemente, pero el otro día investigando por internet, un científico escribió un artículo en el que dice “Ducharse cada día es malo, porque se pierde el ph de la piel”. Entonces, ahí está la duda, ¿me ducho cada día para oler bien, o no lo hago para mantener un ph sano?
Después, me ha parecido muy curioso el hecho de que la Peste no afectara a la población de la misma manera y hubiera gente que aún estando en contacto con la bacteria no sufrieran la enfermedad.
Esto es realmente lo que está pasando con el Covid-19. Sé de un caso próximo, que una mujer de 86 años ha pasado la enfermedad asintomáticamente, no se hubiera enterado de no ser por el test de anticuerpos. Y luego, encontramos a personas de 30 años que desgraciadamente han muerto. Está claro que es algo exclusivo del ADN.
Aitana Rubio 1A
Realment llegir les líneas que parlaven sobre com era la higiene a la Edat Mitja i el que promulgava la esglèsia et fa imaginar-te unes imatges i olors que no m'agradaria experimentar mai, ja que la anecdota del rei Lluis XIII que no es va dutxar fins als 7 anys és reakment fastigosa.
ResponderEliminarLa gran afectació de la Pesta és espantosa, ja que per exemple és el quadruple de morts per Pesta que els morts de la Primera Guerra Mundial i quasi el doble del que es calcula de la Segona Guerra Mundial, això demostra el gran abast i la gran destrucció que va crear una sola pandèmia.
El que més m'ha sorprés del text és la relació que s'estableix entre la immunitat a la Gran Pesta i la invulnerabilitat al VIH pel mateix gen, aquestes malalties que de primeres poden semblar no tenir relació en realitat per als nostres gens en tenen molta de relació
Marc Medina i Bota
1r Batx. A
Ha sido realmente sorprendente saber que en la época medieval, la higiene corporal no estaba muy bien vista y que la suciedad podía ser un símbolo de santidad. Si esto hubiese sido de otra manera, es posible que el gran contagio que hubo durante la Peste, podría haberse reducido aunque sea un poco. Es increíble conocer la gran cantidad de muertes que hubo y la rápida expansión debido a las rutas comerciales, algo que debía servir para la economía de los territorios y se convirtió en un arma de doble filo.
ResponderEliminarTambién me ha parecido muy interesante conocer que algo tan arbitrario como una mutación en un gen determinado fue capaz de proteger a la gente de un gran rebrote de la Peste, e incluso, del VIH, dos enfermedades distintas de las que podemos ser inmunes gracias a un mismo gen.
Carla Chaparro 1ºa BACHI
Es bastante sorprendente que la Peste llegara afectar de diferente manera a la sociedad y era gracias a sus genes, algo que podemos comparar con nuestra situación de hoy en día, donde hay gente más vulnerable que otra.
ResponderEliminarPor otro lado que antiguamente estaba presente la creencia de lo malo que era la higiene corporal solo por el poder que tenia la iglesia en ese momento.
Sara Kortas 1rA BAtx
Una vez más, hemos podido ver la importancia de la higiene. Es curioso cómo ha ido avanzando el tema de la limpieza según la época. El texto comenta que en la Edad Media se veía mejor la suciedad que la limpieza, es realmente impactante ya que la limpieza es fundamental para evitar infecciones, virus...
ResponderEliminarEn la situación que vivimos actualmente hemos podido ver su gran importancia más que nunca. Este pensamiento de aquella época era un gran error, por eso, nosotros tenemos que aprender de errores que cometemos diariamente y que seguiremos cometiendo en un futuro.
Laia Domínguez 1rbatx A
En la antigüedad, se creía que no limpiarse el cuerpo era una forma de demostrar su fidelidad a dios. Además, se decía que si la gente se duchaba esto abría los poros de la piel. Por eso, la gente no pasaba por la ducha apenas. Esta ha podido ser una de las causas de la Peste,la enfermedad tan peligrosa por la que murió mucha gente. Hoy en dia, se ha demostrado que tener una buena higiene es sinónimo de estar aseado y ducharse con frecuencia. Aunque ducharse cada día tampoco es recomendable. De hecho, gracias a la buena higiene podremos superar o evitar el COVID-19. Una cosa que me ha hecho reflexionar bastante ha sido el porque la epidemia de la que se habla en el texto no tuvo los mismos efectos en toda la gente? Para acabar, me gustaria remarcar que la buena higiene es la que nos puede ayudar a prevenir estas epidemias.
ResponderEliminarSandra Martínez
1r batx A
Me ha parecido muy interesante como este texto refleja la importancia de la higiene en una situación tan importante como la de la pandemia de la Peste Negra. Como algo que hoy tenemos como algo tan básico antes era un comportamiento contrario a la moral religiosa de la época. Hasta el punto extremo de pensar que la suciedad, no solo tenía una connotación positiva sino que ademas se pensaba que servía de remedio contra la enfermedad.
ResponderEliminarTambién me ha sorprendido el caso de la mutación del gen llamado Delta-32. Somos totalmente consientes de la impresionante selección natural que hubo de la Peste Negra. Pero no me esperaría que esta pudiera haber sido, no solo de tanta ayuda para otra peste distinta sino además para otras enfermedades.
Marcos Moral Luque
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